Caries de biberón

El cuidado dental adecuado es una responsabilidad para toda la vida que comienza aún antes de que a su bebé se le forme el primer diente. 

 

La caries del biberón es un término que describe un proceso rápidamente destructivo que afecta a la dentición primaria o decidua de lactantes y niños de corta edad.

 

Las caries, producto del uso del biberón, pueden ocurrir si los dientes y las encías del niño están en contacto prolongado con cualquier líquido, aparte del agua. 

 

Esto puede suceder si usted acuesta al niño a dormir con una botella de fórmula, leche, jugo, soda, agua con azúcar, bebidas azucaradas, etc. Igual ocurre en aquellos niños que disfrutan del chupón tranquilizador bañado en agua azucarada, mermeladas, miel o leche condensada. 

 

Permitirle al bebé que chupe, o lacte por largo tiempo o fuera de las horas de comida, ya sea despierto o dormido, también puede causarle este tipo de caries.

 

 

Cuando el líquido de una botella se acumula en la boca, los gérmenes que hay en la boca convierten los azúcares (naturales o agregados) del líquido en ácido. Este ácido entonces empieza a disolver los dientes (principalmente los dientes de frontales de arriba), causándoles caries. 

 

Las caries, producto de esta situación, pueden resultar en serios daños a los dientes de leche, y también pueden causar problemas dentales que afectarán los dientes permanentes de su niño.

La caries puede aparecer desde que sale el primer diente, pero puede no llegar a percibirse hasta que el bebé cumple un año. La primera señal apreciativa de que su bebé pueda tener caries de biberón, son unas manchitas blancas que suelen aparecer principalmente en los incisivos superiores. Si un niño tiene caries, necesita recibir tratamiento pronto para evitar que las caries se propaguen y para prevenir daño permanente a los dientes.

 

Muchos padres suponen que las caries en los dientes de leche no tienen importancia, ya que los dientes se van a caer de todos modos, pero estas caries sí acarrean riesgos.

 

Si el niño pierde los dientes de leche muy temprano debido a caries o infección, los dientes permanentes todavía no estarán listos para reemplazarlos. Los dientes de leche actúan como una guía para los permanentes. 

Si los dientes de leche se caen muy pronto, los que quedan podrían cambiar de posición para llenar los espacios. Esto podría no dejar espacio para que salgan los dientes permanentes.

Tome las siguientes medidas para evitar este problema:

 

Nunca acueste al niño a dormir con una botella. Para los 7 u 8 meses de edad, la mayoría de los niños ya no necesitan comer durante la noche. Los niños que toman su biberón mientras están acostados también son más propensos a que les de infección de oído.

 

Dele la botella a su niño solamente durante las comidas. No use la misma en lugar de un chupón; no le permita al niño andar caminando con la botella en la mano, o tomar el biberón por períodos muy largos. Estas cosas no sólo podrían resultar en caries "de leche," también podrían lastimarse los dientes si se cae con la botella en la boca.

 

Enséñele al niño a tomar en vaso tan pronto como sea posible, generalmente para cuando tenga 1 año. Tomar en vaso no hace que el líquido se deposite alrededor de los dientes, y el bebé no puede llevarse el vaso a la cama. Si le preocupa que con el vaso habrá más derrames que con la botella, especialmente cuando esté fuera de su hogar, use uno que tenga una tapa a presión con un sorbete. 

 

Si el niño insiste en tener una botella consigo por largos períodos, llénela con agua solamente.

 

Para prevenir las caries, también es importante mantenerle la boca limpia al bebé. Después de las comidas, cepíllele suavemente las encías y los dientes de leche con un cepillo suave para bebés.

 

Comience a usar agua y un cepillo suave de tamaño infantil una vez que el niño tenga siete u ocho dientes. Para cuando tenga 2 años, debe cepillarle los dientes una o dos veces al día, de preferencia después del desayuno y antes de acostarse.

 

Empiece a usar una pasta dental con fluoruro cuando esté seguro de que el niño no se la va a comer (generalmente cuando el niño tiene aproximadamente 3 años). Use una cantidad de pasta del tamaño de una arveja o guisante para limitar la cantidad que pueda comerse. Demasiado fluoruro puede hacerle daño.

 

Si piensa que su niño pudiera tener caries por el uso del biberón, el pediatra puede enviarlo a un dentista pediátrico que le examinará bien los dientes para ver si hay señales de caries.

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